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Zen Da Peatonal

Javier Robledo * 

Marcela Perrone *  

Vol. XIX de la Serie Open field / campo abiertO

Laboratorio de acciones 100 x Siento - año 2015

 

Curaduría: Graciela Ovejero Postigo

Sábado 18 de Julio 20:00hs>PERFORMANCE + Conversatorio con BRINDIS

:: Peras de Julio ::: July Pears ::: Peras Julio ::: July Pears ::: 

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Texto curatorial:

Dos meses después de nuestro tradicional inicio en el mes de Mayo, nos disponemos a una nueva temporada en estos 15 años del siglo XXI con vertiginoso estreno. Han transcurrido 3 años y 18 volúmenes de la Serie Open field/, y no está mal repetir propósitos y aspiraciones, nodos conceptuales que impulsan y atienden este campo relacional de subjetividades creativa y críticamente dispuestas. Han pasado ya unxs 77 artistas que incursionan en el campo de la acción y lo performativo, de países varios como Uruguay, Colombia, Venezuela, Chile, Brasil, Cuba, Costa Rica, Ecuador, Francia, USA, Korea del Sur, Noruega, Georgia (Ex URSS), Bolivia y, por supuesto, Argentina. Y aproximadamente 43 artistas visuales, músicos compositores, artistas de video y cine  experimental. Es oportuno también recordar que este espacio no es comercial y se sostiene con pasión y entrega personal, de mi entorno y de cada unx de lxs artistas participantes como extensión de obra, laboratorio o taller de artista. Todo ello se desarrolla en la casa que habito con mi familia, a la cual se suman en memorias integradas de trabajo y cotidianidad, lxs artistas que realizan residencias temporales en el marco del desarrollo de proyectos varios.  Desde su inauguración en noviembre del 2011, la casa es una alegre y porosa extranjería que refleja de alguna manera la riqueza y multiplicidad cultural que este país que nos acoge, y esta ciudad en particular, son capaces de incorporar y sostener desde su propia frondosidad imaginal.   

 

Durante estos breves y nutridos años de trabajos e intercambios, hemos aprendido de forma directa sobre gestiones y producciones de lxs artistas invitadxs, observado el creciente interés en la ciudad y el contexto argentino por ésta práctica artística cada vez más protagónica. De hecho vimos –en mi caso a distancia por encontrarme temporalmente fuera del país- el lanzamiento del importante despliegue de la primera Bienal de Performance Argentina -BP15- con figuras estelares mayormente femeninas. Un hecho celebrable tanto por sus improntas históricas como por el hecho de reflejar, desde un esfuerzo institucional importante, el gran aporte de las artistas mujeres al desarrollo del arte contemporáneo. Esto en contraste a la arbitraria pero internacionalizada dominancia de los genios masculinos del arte moderno, donde los artistas hombres reconocidos sobrepasan por más del doble a las mujeres en número. Pero en el extenso trayecto de los 43 días del evento, como una plétora de instancias artísticas, académicas y mediáticas, se desplegó casi en exclusividad aleaciones varias de lo performático con el espíritu experimental, ancladas en campos disciplinarios más tradicionales como la música, la danza, lo teatral y lo instalativo relacional, alejada de su médula histórico-conceptual. Con ello, salvo por la presencia de Marina Abramovic y la atribulada inclusión de Tania Bruguera, excluyeron y desconocieron los desarrollos de la performance per se, acopiados ontológicamente en gestiones y producciones artísticas en el área de la autogestión y las condiciones de esfuerzos alternativos que expanden y vitaliza enormemente el panorama de la institucionalidad y la cultura, tanto del país como latinoamericana. Otra salvedad que ofreció la BP15, menos espectacularizada pero quizás de mayor aporte y consecuencias reflexivas locales, fue la importante muestra de archivos visuales Volátil Felicidad – Relatos inmateriales de los ‘90 curada por Rodrigo Alonso. Un repaso histórico acotado a los noventa, que a un vuelo panorámico da cuenta de algunas emergencias performáticas ocurridas en Argentina, en un esfuerzo lúcido e integrador de ese momento “semillero” de hibrideces y desbordes disciplinarios en las artes visuales, al cual será fácil sumarle otras memorias y  adentramientos. Así, la alegría de un evento masivamente impulsado y cercano a los mecanismos que bien maneja ArteBA, se vió menguado en su casa “natural” por esta omisión política y académicamente intrigante, que seguramente podrá ser revisada e interpretada con el tiempo. Todxs esperamos que en las continuidades nos permitan, tanto en la alteridad como en la oficialidad, apreciar más diversidad y un clima de prósperas inclusiones con profundización en lo que hacemos.

 

Son muchas las vetas que esta práctica, en mi opinión de trazo arcaico que declaró su independencia de hecho en los ‘60, viene alimentando sin dejar de insinuar otras posibles. Y en verdad, cada artista en cada obra se aventura a construir una respuesta sobre la pregunta fundamental sobre el arte como acción, como desplazamiento conceptual vivo y efimeralidad física, emancipada de resoluciones preasignadas. Es que a pesar de la tendencia del avance sobre lo escénico y lo teatral o delegado, desde las artes visuales y desde ciertos desarrollos con participación museística establecidos en el ciclo relativamente nuevo de la mainstreamización de la performance, la gran mayoría de lxs artistas asignan a la práctica el ardiente potencial de la no-territorialización y de la producción de intimidad propiciadora de impulsos transformadores penetrantes. Y aunque cada artista, desde los andamiajes de su propia subjetividad hacedora y sintiente, emite constancias y deja rastros de alguna manera agrupables e incluso codificables, persiste en esas mismas "re-iteraciones": la necesidad de trabajar con un sentido de apertura de la forma, de relacionarse e incorporar el "vacío" que rodea al símbolo, que cae una y otra vez tan pronto como emerge. Y es tal vez en la esencia de esa "repetición" que el deseo de trans-borde logre suceder y experimentar la fuga de lo predecible, la poesía fuera de la poesía. 

 

Javier Robledo hacía –en propias palabras—“poesía dadaísta en los ‘90” y luego se enteró que eso se llamaba performance. Desde ese imaginario, casi 100 años después del Cabaret Voltaire y en latitud curvada al suroeste, Javier acciona la palabra y un conceptualismo lúdico a partir simples y elocuentes sistemas de visualidad performática, logrando trastocar, sin herir, el campo de la sociabilidad y ocurrencia de lo poético. En ésta ocasión, junto a Marcela Perrone quien se identifica como artista de la improvisación musical y sonora, echarán a andar trayectos que imaginan, pero nunca antes atravesaron, en el contexto de la propuesta Zen Da urbano zoológica de Javier. Ambxs artistas en conjunto nos darán una única versión de esa insistencia en la ‘forma abierta’ como ejercicio ético-estético y participativo en diferentes grados.  Ya que según expresa Javier Robledo en su poema “Canto a la Libertad” todo signo tendría un destino inevitable, ser “(…) devorado por las implacables fauces del infinito”.

 

Graciela Ovejero Postigo. © Buenos Aires AR. Septiembre 21, 2015.

Biografías breves de lxs artistas:

Javier Robledo  es Performer, Realizador Audiovisual, Poeta, Productor. Performances realizadas desde 1990 en Teatro Vitral, CCEBA Florida, Casa de la Lectura Bs As, Café Monserrat, Impa La Fábrica, Babilonia, CC R Rojas, Vórtice, CC San martín,  Ctro. Arte Vigo de La Plata, Arte en Progresión CC San Martín, Espacio Giesso, IUNA Las heras, CC Recoleta, Museo Hudson Fcio.Varela, Festival de Performance Impa La Fábrica, Cabaret voltaire en Barcelona, Festival de Arte acción Zona de Arte. Ctro Cult. De la Cooperación. Casa de la Cultura Quilmes, Museo H Conti, Museo del Transporte Quilmes, Arton (Madrid),  Escuela de bellas arte de Paraná, Biblioteca Nacional, Hipódromo de San Isidro, Escuela de Arte Marechal de La Matanza, Fundación Holderling J d Quintana Córdoba, Parque Botánico Bs As, Museo Parque de la Memoria, Puesto 86 Galería de Arte, Obelisco, Plaza de Quilmes, Vuelta de Rocha Bs As, en el Marco de los Festivales y Muestras  Paralengua, SOS Tierra, Zona de Arte en Acción, Poéticas del Espacio, Reciclarte, Eggo Feria de Arte, Festival Nacional de Poesía, VideoBardo, Cafés literarios varios.

Dirige VideoBardo que convoca performers para su Festival Internacional de Videopoesía. Coordinó en Microcine Impa un espacio de poesía, video y performance. Realizador Audiovisual, Estudió con Pino Solanas, Eliseo Subiela, Rodolfo Hermida y Graciela Taquini. Presentó  videopoemas y videoinstalaciones en festivales y muestras en diversas ciudades nacionales y extranjeras, Realizó diversos documentales. Fundador y director de Videobardo archivo y Festival Internacional de Videopoesía que desde 1996 se ha presentado en diversas ciudades e Argentina y otros 16 países, incluyendo obras de Javier Robledo. www.videopoesia.com Dicta seminarios y talleres de videopoesia, poesía experimental y videoarte en universidades y museos y centros culturales. Poeta, Publicó 5 libros de poesía y fue incluido en antologías y revistas de varios países

Director de Bardo, revista de poesía desde 1996 al 2004

OBRA

Zen Da Peatonal

El humano es un peatón. Separados de la Tierra Madre, cubierta ésta por asfalto y cemento, cruzamos por la senda peatonal pre-marcada por la civilización. El Zen toma Conciencia de esto, pero también de la omnipresente Naturaleza, afuera y dentro de uno mismo. Conciencia del Ser, inconmesurable, milagroso, fluyente, eterno. Así la cebra recupera su esencia, vuelve a ser propiamente natural, en la senda, haciendo suyo el camino, al andar de Machado, zen conciente o en la inacción para descubrir la movilidad infinita. Cultura que impone la acción pero no advierte que ésta no depende solo del individuo sino que somos parte de la acción infinita, para ello debemos entrar en inacción, en silencio mental , en el Wu Wei taoísta de hacer el no hacer. La senda de la unidad, de los fundamentos de la atención del Sutra de Sidharta Gautama. Senda peatonal Abbey Road descalzos. Zen-da Peatonal: espacio performático a habitar, transitar, accionar, inaccionar sobre estas ideas. J. Robledo

Marcela Perrone nació en Buenos Aires. Se formó en composición musical en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata y asistió a clases con Coriún Aharonián y Gerardo Gandini. Trabajó componiendo música electroacústica y mixta en el Laboratorio de Investigación y Producción Musical (LIPM; 2000-2005) del Centro Cultural Recoleta (Buenos Aires) y EME-IVL de la Uni-Rio (Río de Janeiro, Brasil; 2008) presentando sus obras en Argentina, Brasil y Uruguay. Al mismo tiempo, estudió piano y percusión latinoamericana, participando en grupos de música popular como compositora, letrista, arreglista e instrumentista. Su maestría en la UNIRIO (RJ-BR; 2010) aborda las fronteras entre la música de concierto contemporánea y la música popular (realizada con el apoyo de la Agencia CAPES). En ese momento comenzó a indagar entre los cruces de la poesía sonora, la electroacústica y el formato de la canción expandido en la improvisación. De regreso en Buenos Aires, continúa su formación enfocada en la danza, especialmente folclore y tango. Actualmente se encuentra terminando su doctorado en Teoría e Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, profundizando en la problemática identitaria y el latinoamericanismo dentro de la música de concierto argentina (1968/1989), habiendo recibido la beca de investigación científica de Foncyt entre 2011 y 2013.

 

https://vimeo.com/113229453

https://myspace.com/marcelaperrone/music/songs

http://musicaslatinoamericanas.blogspot.com.ar/

OBRA

Zenda sonora

La zen-da propone un sonido, un paso.

Otro sonido, otro paso.

Único. Cada paso es único.

 

Cada sonido es único.

Una hoja que cae, el agua, una campana.

Cada sonido es único.

 

Como la huella da cada pie.

Pasos que escucho.

Parecidos pero siempre distintos.

 

Distintos en  tiempo y espacio.

La secuencia de pasos nos lleva al movimiento,

movimiento continuo, al loop.

 

El recorrido lo hace cada uno.

A veces una cebra que camina sola se encuentra con otra, se acerca, se aleja.

Vengan juntos, ahora, conmigo.

 

El bucle de la Omnipresente Naturaleza, suena parecido en sus ciclos,

y a la vez, nos resuena distinto.

Escucho el sonido del loop con la piel de mis pies descalzos.

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